"¡Tenían el corazón endurecido!", dice San Marcos. ¡Cómo haría sufrir esa actitud al Corazón del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo! "Vino a los suyos y los suyos no lo recibieron". ¡Cómo deber lastimarle y dolerle que, después de habernos dado su Eucaristía, no lo conozcamos! que lo tengamos aún por un fantasma; que dudemos de su poder. de su amor y caminemos por la vida dudando si será o no Jesús el que recibimos en la Comunión!
Reflexiona

No hay comentarios:
Publicar un comentario